Dorothy Good, la niña de cuatro años acusada de brujería en Salem

Decían de Dorothy Good que tenía el don de hablar con las serpientes. Es más, describieron en su acta que tenía una víbora a la que cuidaba con especial preferencia alimentándola con la sangre del dedo anular de su mano derecha.  Los jueces encontraron la marca que lo demostraba, junto a otras más en su cuerpo que evidenciaban algo (a su parecer) ineliduble: aquella niña, al igual que su madre, practicaban la brujería.