Estos son los síntomas de la ansiedad que no supe ver en mí

Ya no me quiere: cuando tomamos conciencia del desamor

Los síntomas de la ansiedad pueden instalarse en tu mente y en tu cuerpo sin que te des cuenta. Es posible que te parezca llamativo, pero el ser humano llega en muchos casos a normalizar el sufrimiento en su día a día de manera natural. ¿La razón? Es un simple mecanismo de supervivencia que adopta el cerebro. No pasa nada si estás mal, lo importante para él es que sigas funcionando, que sigas integrado en tu realidad inmediata.

Relato: un invitado llamado depresión

Isla tenía 9 años cuando fue consciente de que en su familia, habitaba alguien más. Era un inquilino ceniciento del que nadie hablaba, una sombra oscura llamada depresión que emergió ante sus ojos sin titubeos aquella tarde de verano con todas sus fuerzas obligándola a despertar, a crecer de forma precipitada y sin anestesia.

Angustia emocional: la anatomía de la ansiedad que no me deja vivir

Vivir con ansiedad no es vivir, es sobrevivir

La angustia emocional duele y nos fragmenta. Nos sentimos como esa cerilla que poco a poco se consume por el fuego de la incertidumbre, la desesperación, el miedo y la sensación permanente de que algo malo va a suceder. Este tipo de malestar psicológico puede instalarse en nuestras vidas como ese inquilino que se niega a marcharse, que cierra las ventanas y descorre las cortinas para sumirnos en una oscuridad permanente.

Ya no me quiere: cuando tomamos conciencia del desamor

Ya no me quiere: cuando tomamos conciencia del desamor

Ya no me quiere. Cuando tomamos conciencia de tal realidad algo se derrumba en nuestro en interior dejándonos fragmentados, desnudos y expuestos a un vacío desolador que no sabemos cómo manejar. En cierto modo, ya veníamos intuyendo indicios, realidades camufladas que no queríamos ver, miradas que ya no nos eran receptivas, manos que no buscaban nuestra piel y que nosotros, atribuíamos quizá con ciega ingenuidad al cansancio o al peso de la rutina.