Psicología de la personalidad

¿Cómo saber si soy altamente sensible (PAS)? 21 claves que debes conocer


¿Cómo saber si soy altamente sensible? (PAS)… De algún modo, todos hemos leído u oído hablar alguna vez de la alta sensibilidad. Libros como el de Elaine Aron El don de la Alta Sensibilidad o La alta sensibilidad de Karina Zegers nos han abierto las puertas a lo que se considera ya otro tipo de personalidad. Una que definiría a cerca del 20% de la población.

Así, en nuestra cultura, es común que alguien nos diga alguna vez eso de “¡Eres demasiado sensible!”. Lejos de ser un cumplido, se deja caer casi como una llamada de atención, como una clara sugerencia a que nos revistamos de fortaleza y corrijamos ese aparente «defecto» en nuestro comportamiento.

Sin embargo, tengamos algo claro: ser sensible no es un defecto, es un rasgo de personalidad que viene siendo estudiada desde 1996. Es más, este tipo de constructo psicológico integra a su vez particularidades biológicas, sensoriales y comportamentales.

Estudios como los llevados a cabo por el doctor Grant Benham, por ejemplo, nos indican que las personas altamente sensibles presentan síntomas físicos y singulares formas de procesar su entorno que los hacen únicos. Esto es una ventaja a instantes pero también  el orígen de más de un problema. ¿La razón? Es común que experimenten mayor estrés, ansiedad, que se abrumen con facilidad, que se sientan heridos con determinados comportamientos sociales…

Saber si soy altamente sensible es un primer paso para asumir nuevas estrategias. Unas donde aprender a manejar mejor las emociones, donde no dejarnos avasallar por un mundo demasiado lleno de estímulos, esos que a veces, duelen como alfileres. Todos tenemos recursos para ganar en bienestar, para hacer de esa sensibilidad nuestra mejor arma, nuestra mejor armadura y don excepcional.

“Las personas sensibles necesitan ritmo de vida más lento. Les gusta reflexionar sobre todas sus opciones antes de tomar una decisión y reflexionar regularmente sobre nuestras experiencias. Odian los horarios fijos, las prisas, las presiones…”

¿Cómo saber si soy altamente sensible?

¿Cómo saber si soy altamente sensible (PAS)?

1. Tu mundo va a otro ritmo

La persona altamente sensible tiene sus tiempos, su ritmo, su música interna. Para ellos, el mundo va a menudo demasiado rápido, es ruidoso y lleno de presiones externas que no saben cómo manejar. Todo ese entorno es confuso a instantes y no se adaptan. Se sienten a menudo como piezas cuadradas intentando encajar en un molde triangular.

2. Estás emocionalmente agotado por absorber las emociones ajenas

No todas las personas altamente sensibles son necesariamente empáticas. Sin embargo, hay una particularidad que presenta la mayoría:  “absorben” las emociones de otras personas, casi como lo haría un empático.

No es raro por tanto que las PAS (personas altamente sensibles) entren a una habitación y sientan de inmediato el estado de ánimo de las personas que se encuentran en ella. Este hecho, acaba generando un elevado agotamiento.

Estudios como el llevado a cabo en la Universidad de California por la doctora Bianca Acevedo nos hablan de este factor, y de cómo el cerebro de las personas altamente sensibles reaccionan ante las emociones ajenas.

3. No llevas bien la presión 

En la escuela, las pruebas cronometradas o de velocidad te ponían extremadamente nervioso. Ahora, como adulto, el hecho de tener demasiadas cosas en tu lista de tareas también te quita la calma, así como esas obligaciones que tienen una fecha de entrega.

Por otro lado, cualquier situación que te ponga bajo presión te supera y no te sientes competente. 

4. Unas horas de soledad y te reinicias

Tanto si eres introvertido como extrovertido, necesitas mucho tiempo de inactividad, de silencio y soledad para recuperar el bienestar, para “sentirte tú”. De ahí, que nada sea tan agradable como estar en una habitación tranquila, como pasear con calma por un bosque, por un parque mientras te dejas llevar por tus pensamientos.

5. Soy altamente sensible y me sobresalto con facilidad

Cuando alguien se te acerca sigilosamente, saltas con facilidad. Cuando una puerta se cierra, algo se cae o suena el teléfono de pronto, te asustas durante unos pocos segundos. Se trata del  “reflejo de sobresalto”, algo habitual en los sistemas nerviosos más sensibles.

6. El arte de reflexionar

La piedra angular de las PAS es la tendencia a procesar la información de manera profunda. Así, para saber si soy una persona altamente sensible pregúntate si eres de los que reflexiona en exceso sobre cada cosa, sobre cada detalle, sensación, imagen, vivencia…

Esto puede ir a veces en tu contra, porque quien reflexiona en exceso puede volverse algo obsesivo y derivar así en pensamientos ansiosos.

¿Cómo saber si soy altamente sensible (PAS)?

7. En busca del sentido de las cosas

Las PAS buscan respuestas a las grandes preguntas de la vida. Se cuestionan por qué las cosas son como son y cuál es su trascendencia. La realidad está llena de matices que te gustaría comprender.

8. Sonidos fuertes no por favor

Sonidos como el de una motocicleta acelerando o el de un grupo de gente gritando, son cosas que no solo te molestan, te duelen, te turba de manera intensa.

9. Tu ropa (y su tejido) importa

Siempre has sido sensible a lo que te pones. Hay telas que solo con su contacto ya te duelen y te molestan, es más, esa incomodidad hacia determinados tejidos es algo que te ha definido ya desde que eras muy pequeño.

10. Tu tolerancia al dolor es menor

Muchas PAS son más sensibles al dolor de todo tipo (dolores de cabeza, dolores corporales, lesiones, etc.) que los que no son altamente sensibles. A veces, una simple rozadura resulta dolorosa.

11. La riqueza de tu mundo interior

Lo señalábamos anteriormente, los PAS son muy reflexivos. Esto hace que su mundo interior sea ese refugio preciado en el que siempre se hallan inmersos. Les encanta imaginar, soñar despierto, escaparse a ese palacio lleno de calma y posibilidades.

12. Los cambios no me gustan demasiado

Las personas altamente sensibles (PAS) se sienten cómodas en sus rutinas, porque lo familiar es mucho menos estimulante que lo nuevo. Por esta razón, el cambio, tanto positivo como negativo, es a menudo un desafío que acaba generando algo de estrés y ansiedad.

13. A veces tu entorno es tu enemigo.

Del mismo modo que mudarse a una nueva casa o incluso hacer un viaje supone en ocasiones entrar en contacto con nuevos estímulos que procesar, el día a día del PAS está lleno de situaciones que pueden ser dolorosas o complicadas. Sonidos fuertes, olores, personas que gritan o que nos contagian su ansiedad, etc, es a menudo un reto que aprender a manejar.

Estudios como el realizado por la doctora Elaine Aron y Jadzia Jagiellowicz, de la Universidad de Nueva York, nos hablan del origen de esta realidad: el cerebro de los PAS presenta una elevada sensibilidad a la hora de procesar cualquier estímulo. 

¿Cómo saber si soy altamente sensible (PAS)?

14. Siempre te ponen etiquetas

La alta sensibilidad sigue siendo mal entendida o más aún, son muchos que no saben que existe este tipo de personalidad. Es posible que te hayan llamado “tímido” o “ansioso”, y tal vez se haya dado a entender que hay algo que no es normal en tí.

Del mismo modo, muchos PAS se etiquetan como introvertidos, cuando en realidad, no todos lo son, puesto que más del 30 por ciento son extrovertidos.

15. Tienes hambre fácilmente

Este dato es curioso. Las PAS tienden a ser sensibles a los cambios en los niveles de azúcar en la sangre, por lo que pueden tener más sensación de hambre o de antojos que los demás.

16. Soy altamente sensible (PAS) y el café me acelera más de lo normal

Cuando tu sistema nervioso ya está más acelerado de lo normal… ¿A quién le hace falta un café o una bebida con cafeína? Algunas PAS son más sensibles a la cafeína y necesitan muy poco para sentir su efecto (a veces incluso les genera cefalea). Lo mismo ocurre con el alcohol.

17. Los desacuerdos, esas situaciones incómodas

Cuando hay tensión o desacuerdo en tus relaciones cercanas, lo sientes de manera profunda. Para saber si saber si soy altamente sensible (PAS) pregúntate cómo manejas los conflictos y desacuerdos. ¿Los evitas o los afrontas? Este tipo de personalidad hace que dichas situaciones se vivan con gran sufrimiento.

18. La crítica duele

Las palabras importan. Es más, las palabras son a veces auténticas armas y a las personas altamente sensibles les duelen bastante cuando estas son negativas, amenazantes o poco amables.

Es más, cualquier pequeña crítica se vive de manera dolorosa. No se puede evitar.

19. Eres obstinado y perfeccionista

En tus estudios, trabajo, en tus relaciones… Siempre te esfuerzas por no cometer errores. Por supuesto, esto no significa que seas perfecto, pero eres ese tipo de personas obstinadas por hacer las cosas bien, por dar siempre lo mejor de ti.

20. Adoras la belleza en todas sus formas

El arte, la naturaleza, la música, los libros, la pintura, los perfumes e incluso la más selecta gastronomía… Adoras todo lo que transmite exquisitez, belleza, calma y bienestar. Tu mirada siempre busca esa luz que reverbera mágicamente en un árbol, ese rostro peculiar y delicado que te hace soñar.

21. Eres perceptivo e intuitivo

Para saber si saber si soy altamente sensible (PAS) ten en cuenta este factor: el de la perspicacia y la intuición. Este tipo de perfil se define sobre todo por ser perspicaz, muy atento siempre a todo lo que sucede en su entorno. Asimismo, la intuición es esa voz interna que guía cada paso, cada decisión, cada aspecto del día a día en este tipo de perfil que merece sin duda, toda nuestra atención, comprensión y admiración.

Para concluir, si deseas saber si te ajustas a este tipo de personalidad, no dudes en conocer este test que la propia Elaine Aron desarrolló en los años 90–>prueba.

Bibliografía

  • Aron, EN y Aron, A. (1997). Escala de persona altamente sensible. PsycTESTS , 1997. https://doi.org/10.1037/t00299-000
  • Benham, G. (2006). The Highly Sensitive Person: Stress and physical symptom reports. Personality and Individual Differences40(7), 1433–1440. https://doi.org/10.1016/j.paid.2005.11.021
  • Coghill, R. C., McHaffie, J. G., & Yen, Y. F. (2003, July 8). Neural correlates of interindividual differences in the subjective experience of pain. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. National Academy of Sciences. https://doi.org/10.1073/pnas.1430684100

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