Ansiedad y depresión

Gene Tierney, una trágica historia de glamour y trastornos mentales


Decían de Gene Tierney que disponía del rostro más bello de Hollywood. No era una femme fatale, como lo fue poco antes Veronica Lake, y sin embargo, se esforzó por serlo; prueba de ello eran los dos paquetes de tabaco que se fumaba al día para poder tener una voz ronca .

Pero no importaba, porque los productores buscaban de su persona ese aire de inocencia y dulzura absoluta.  Protagonizó la inolvidable “Laura”, acompañó a Rex Harrison en “El fantasma y la señora Muir” y fue nominada al Oscar por “Que el cielo la juzgue”, protagonizada junto a Cornel Wilde y Vincent Price.

El glamour la envolvió durante toda la década de los años 40,  Howard Hughes se prendó de ella nada más verla y aunque intentó seducirla, no tuvo suerte. Quien sí la tuvo fue John F. Kennedy, así como el príncipe Ali Khan y un magnate del petróleo, Howard Lee.

Tuvo varios amantes y dos maridos. En apariencia Gene Tierney, era la favorita de Hollywood, parecía tenerlo todo hasta que la tragedia llegó casualmente a su vida y nadie pudo supo ni pudo prestarle la ayuda que necesitaba.

Gene Tierney, una trágica historia de glamour y trastornos mentales

Gene Tierney, la carrera de una estrella

Gene Eliza Tierney nació en Brooklyn el 19 de noviembre de 1920. Era de buena familia, tuvo una educación selecta en una escuela suiza y más tarde, al volver a Nueva York con 19 años decidió ser actriz. Su padre, un rico empresario, le facilitó el camino para poder entrar en los escenarios de Brodway.

La Twentieth Century Fox, así como Howard Hughes.  no tardaron en fijarse en ella después de algún éxito teatral. Su primera película fue “La venganza de Frank James” de Fritz Lang, más tarde vendrían “La ruta del tabaco” de John Ford, “Laura”, de Otto Preminger y “Dragonwyck” de Joseph L. Mankiewicz…

Con apenas 20 años contrae matrimonio con el diseñador de Hollywood más famoso, Oleg Cassini. Su familia no está de acuerdo con ese enlace, pero a pesar de dichas reticencias, Gene Tierney decide dar el paso.

El nacimiento de Daría, un golpe inesperado

1943. Gene Tierney acude a una fiesta con varias estrellas de Hollywood con el fin de obtener fondos para la guerra. Está embarazada, pero no duda en unirse a una buena causa. Sin embargo, en un momento dado una admiradora la coge por sorpresa en la fiesta y le da dos besos en cada mejilla. Al terminar el evento, Gene coge un vuelo y vuelve a Kansas junto a su esposo…

Unas semanas después, al levantarse por la mañana descubre su cuerpo lleno de manchas rojas:  aquella admiradora, como la propia mujer le revelaría años después, le había contagiado la rubeola. Se había escapado de un hospital solo por verla, solo por tocar y tener cerca a su actriz favorita. Las consecuencias fueron fatales.

La hija de Gene Tierney Oleg Cassini nació prematura. No obstante, tal y como los médicos pudieron comprobar más tarde, la pequeña, además, era ciega y sorda. La llamaron Daría y durante los primeros meses, consultaron con los mejores expertos de todo el mundo.

Howard Hughes, por su parte, les llevó incluso a Australia para consultar con un especialista y este, les informó de otro detalle que debían asumir a la fuerza: la niña sufriría un grave retraso mental y necesitaría cuidados especiales de por vida.

Gene Tierney, una trágica historia de glamour y trastornos mentales

Se le recomendó a Gene Tierney dejar a su hija en una clínica especializada. Ella se opuso y durante tres años intentó darle lo mejor y atenderla en cada momento. Sin embargo, presionada por los productores para que se centrara en el cine y obligada también por su propio marido, terminó cediendo. Daría pasó toda su vida en el sanatorio ELWYN, una institución para discapacitados especiales en Vineland, Nueva York. Fallecería en 2010 con 67 años.

Depresión y terapia electroconvulsiva

Tras dejar a Daría en la institución mental, Gene volvió a quedarse embarazada y esta vez, tuvo a Cristina, una niña sana y fuerte. Sin embargo, por aquel entonces, su marido Oleg Cassini había empezado un idilio con otra mujer. 

Aquello supuso un golpe aún más profundo para Gene Tierney, quien intentó retomar su carrera artística sumida en una profunda depresión, una donde oscilaba en periodos de euforia en los cuales, tuvo la mala fortuna de conocer y enamorarse de John F. Kennedy.

Aunque el idilio tan intenso como breve, puesto que el joven político terminó dejándola para centrarse en su carrera. Aquellos fracasos, y sobre todo, el peso de tener a su hija Daría en una institución, la sumió en un estado de gran debilidad. Humprey Bogart, viendo su autodestrucción, le aconsejó visitar a un psiquiatra .

Ella accedió y a partir de entonces, todo sucedió muy deprisa. Fue ingresada en el Pabellón Harkness del psiquiátrico de Nueva York, y de allí la trasladaron a The Institute of Livin, en Connecticut.

Desde el momento en que fue ingresada en el sanatorio mental, quedó bajo custodia de sus padres. Aquello se tradujo en un año de internamiento y en 27 sesiones de terapia electroconvulsiva. Sin embargo, aquel tratamiento lo que consiguió fue empeorar su condición. Gene Tierney sufría un trastorno bipolar y tras las duras sesiones de electroshock, perdió la memoria y se intensificó su ideación suicida.

Gene Tierney, una belleza vacía

Dos años después de aquel ingreso, Gene Tierney seguía con el propósito de acabar con su vida. Los periódicos sensacionalistas se cebaban con ella cada vez que la veían y aquello intensificó aún más su sufrimiento, sus ganas por lanzarse por la cornisa de su casa.

No obstante, la estabilidad llegó de nuevo a su mente y corazón con el magnate petrolero Howard Lee, un hombre 30 años mayor que ella que le ofreció apoyo, afecto y un punto donde encontrar calma y seguridad. Ella lo aceptó, decía sentirse vacía y detestaba a esas instituciones médicas que le habían quitado la memoria y todo lo que había sido. Desde entonces, la prensa la llamó “la belleza vacía”.

Protagonizó algunas películas más, pero en 1964 se retiró del cine para siempre. Escribió sus memorias con ayuda de amigos y colegas como ejercicio terapéutico, y dedicó su tiempo a ayudar a niños con trastornos mentales. Fallecería a los 70 años a causa de un enfisema pulmonar… El tabaco y su propósito de juventud por tener una voz ronca gracias a los cigarrillos, acabaron por poner punto y final a sus días de esplendor y  tragedia.

Bibliografía

  • Cassini, Oleg (1987). In My Own Fashion: An Autobiography. Simon & Schuster.
  • Devillers, Marceau (1987). Gene Tierney: A Biography. Pygmalion/G.Watelel
  • Vogel, Michelle. Gene Tierney: A Biography. Jefferson, North Carolina: McFarland & Co., 2005.
  • Tierney, Gene with Mickey Herskowitz (1979). Self-Portrait.

Categorías:Ansiedad y depresión

Tagged as:

1 reply »