Psicología emocional

Mírame: imperfecta, tozuda, complicada, sí… pero ¡Cada día más feliz!


Para ser cada día más feliz se necesita voluntad de crecimiento y una mirada capaz de mirar al mundo con ilusión. Tal Ben Shahar profesor Universidad de Harvard especializado en psicología positiva, señala que una de las claves para alcanzar el bienestar, es seguir colocando retos en el horizonte de nuestra vida. Sin ellos, sin esas metas capaces de darnos motivación cada mañana cuando abrimos los ojos, seríamos como muñecos vacíos. Como marionetas sin hilos.

La psicología positiva, liderada por figuras como Martin Seligman o Mihaly Csikszentmihalyi, nos llevan ofreciendo valiosas estrategias desde hace décadas para impulsar ese potencial humano con el cual, alcanzar la felicidad. Sin embargo, hay un detalle que a menudo descuidamos y que nos recuerdan desde la neurociencia: nuestro cerebro no sabe ser feliz. De hecho, a él solo le interesa una cosa, que sobrevivamos.

Ello hace que nuestra mente esté siempre más orientada a fijarse en los problemas y las posibles amenazas. Las personas somos muy resistentes al cambio y por tanto, cuesta mucho “reprogramar” a nuestro cerebro para que libere tensiones. Para que deje de tensar el nudo del estrés y la llama de las ansiedades.

Necesitamos afinar nuevos enfoques personales. Unos más luminosos, libres y sobre todo, afectuosos con nosotros mismos. Si no nos convertimos en capitanes de nuestro propio viaje vital, acabaremos orillando hacia la indefensión, y a ese territorio del miedo donde todo es yermo. Donde no crece la felicidad.

Debemos promover nuevos cambios cognitivos y emocionales. Vale la pena reflexionar en estas dimensiones.

Mírame: imperfecta, tozuda, complicada, sí... pero ¡Cada día más feliz!

La imperfección te hará libre

Aspirar a la perfección nos supedita al sufrimiento absoluto. Ahora bien, nuestra sociedad nos orienta desde bien temprano a alcanzar ese escalafón imposible. Debemos ser los mejores en los estudios, los más populares, los más atractivos… Debemos tener unas medidas perfectas y un trabajo ideal. También se espera que seamos los amigos perfectos, las madres perfectas y las parejas ideales.

Cojamos aire y quitémonos la venda de los ojos. No hay que ser perfecto, basta con ser feliz. Esa es la auténtica vara de medir. Por tanto, lo ideal es ajustar nuestro modo de vida aquello que nos haga sentir bien. Ni más ni menos.

Obstinados en nuestros propósitos, únicos en nuestras esencias

Para ser cada día más feliz debes intentar ser cada día más tú. ¿Qué significa esto? Básicamente que debes cuidar de tus esencias, de tu identidad, tu sentido del yo y tu autoestima.

Estudios como el llevado a cabo por la doctora Carol Ryff, de la Universidad de Winsconsin y experta en psicología positiva, nos señala que la felicidad depende por encima de todo de nuestro bienestar psicológico. Ello implica tener en cuenta estos aspectos:

  • Hay que tener uno varios propósitos vitales. Tal y como nos señalaba Viktor Frankl, padre de la logoterapia y superviviente de los campos de concentración nazis, Auschwitz y Dachau, para ser cada día más feliz debes darle a tu existencia un significado. El que esté acorde a tus valores.
  • La felicidad y el bienestar psicológico no saben de complacencias. No hay que supeditarse a la voluntad de otros, no hay que ajustarse a lo que otros digan o lo que otros quieran. El bienestar es la música de la independencia.

Cada día más feliz, cada más yo sin importar lo que diga la gente

Al final lo consigues. Poco a poco te das cuenta de que eres cada día más feliz porque te liberas de más peso inútil de tu mochila personal. Dejas atrás condicionamientos, pensamientos limitantes, miedos que no te servían de nada… Dejas en el camino hasta relaciones que te quitaban el aire, personas que ponían cadenas a tu identidad, las mismas que opacaban tu potencial y luz interior.

La felicidad es por encima de todo ‘ausencia de miedo’ y saber caminar ligeros. El bienestar psicológico reside en ser cada día nuestra mejor versión, atendiendo identidades, nutriendo autoestimas y potenciando autoconceptos

A veces somos cabezotas y tremendamente obstinado/as, no hay duda, y esto puede molestar a muchos y admirar a unos pocos. Pero recuerda: los que lo hagan, los que te respetan y te quieran por ese carácter a veces fuerte y tozudo, saben de tu recorrido personal, saben por lo que has pasado y aprecian en quién te has convertido.

Al fin y al cabo, las personas comprometidas en su bienestar son las que mejor deciden, son las que avanzan sin temor a dejar atrás determinadas cosas para conquistar su felicidad.

Bibliografía:

  • Ben-Shahar, Tal (2011) La búsqueda de la felicidad: Por qué no serás feliz hasta que dejes de perseguir la perfección. Alienta Editorial 
  • E. P. Seligman, Martin (2011) La auténtica felicidad. B de Bolsillo
  • Ryff, C. D. (1989). Happiness is everything, or is it? Explorations on the meaning of psychological well-being. Journal of Personality and Social Psychology57(6), 1069–1081. https://doi.org/10.1037/0022-3514.57.6.1069

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